El ingeniero oscense Juan Perrela dirige un ambicioso proyecto internacional con aplicaciones que ya están siendo usadas por la UME.

 

Juan Perrela vuela alto desde su origen oscense, sus estudios de Ingeniería Industrial y el MBA en Zaragoza, y sus primeros empleos en una consultoría de energías renovables y en la pujante Libelium. El carburante sentimental le derivó hasta Madrid, en concreto San Sebastián de los Reyes, donde ejerce de director de proyectos en Alpha Unmanned Systems, una ingeniería especializada en el inabarcable “universo dron”. Hoy, coordina desde la compañía cuyo CEO es el americano Eric Freeman una iniciativa europea que culminará en 2022 y en la que participan 22 socios de 12 países.

Una plataforma, el Alpha 800 helicóptero no tripulado, ha atribuido en liderazgo en este consorcio internacional y, a su vez, ya exhibe sus funcionalidades a través de la Unidad Militar de Emergencias, que lo utiliza en misiones como la extinción de incendios o la localización de personas extraviadas. La UME ha adquirido dos de estas aeronaves con 14 kilos y motor de combustión que puede volar tres horas con una carga de hasta 3 kilogramos con cámaras térmicas, sensores ópticos o equipos. Con más de dos metros de largo y 1,80 de rotor, son propicios para los vuelos nocturnos, en temperaturas extremas, bajo la lluvia y en medio de rachas de viento de hasta 45 kilómetros/hora. Su tecnología, controlable desde un puesto de mando de hasta 30 kilómetros del objetivo, que vislumbrará todas sus evoluciones en una ruta que puede ser manejada manualmente o previamente condicionada a través de la inteligencia de su ingeniería. Dos operadores pueden manejar simultáneamente el dron y la carga. Por su tamaño, puede ser transportada en furgonetas o “pick-up”, y su agilidad en el funcionamiento le permite volar en menos de diez minutos.

Juan Perrela y Eric Freeman enumeran algunas de las funcionalidades de esta plataforma. “Trabajos de búsqueda y El ingeniero oscense Juan Perrela dirige un ambicioso proyecto internacional con aplicaciones que ya están siendo usadas por la UME rescate de personas, control de fronteras, inspección de infraestructuras como las redes eléctricas, placas solares, agricultura de precisión… Por pequeñas diferencias de temperatura se pueden detectar a través de las cámaras térmicas las zonas donde falta el riego, donde hay enfermedades de plantas o la sanidad de los olivos a través de cámaras multiespectrales. También se pueden controlar los bosques y espacios naturales complejos. Recorre hasta 110 kilómetros, aterriza, reposta y se puede volver a mandar. Permanece estático, ante un accidente o incendio, durante hora y media”.

La configuración es una cámara visible dentro de un estabilizador. “En la UME se ha comprobado para extinción de incendios, es muy visual y compruebas las áreas donde el fuego es más virulento, o la dirección del viento y su velocidad. Ya no es necesario volar un helicóptero tripulado, con mayor riesgo personal y más coste de mantenimiento. Y tiene otras utilidades potenciales como las estaciones de esquí para buscar personas perdidas o comprobar si ha habido algún accidente. Incorpora también el sistema Lifeseeker, capaz de localizar a personas a través de teléfonos móviles, muy útil en zonas de montaña”.

Certificado con la norma ISO 9001, el helicóptero ha sido servido ya a administraciones, cuerpos de seguridad o protección civil y empresas de Indonesia, Israel, Georgia, Turquía, Hungría, Estados Unidos y España. El precio es variable, con un promedio de 120.000 euros. “Las cámaras muchas veces son más caras que la aeronave”. En el caso de la UME, ascendió a 300.000 euros, por dos helicópteros con dos cámaras de alta calidad, estación de control, formación durante dos semanas (con vuelos de prácticas y simulador) y piezas extras.

Clientes muy exigentes, como los israelíes, que llevan desde los años 80 volando drones. “Habrá cada vez usos más civiles porque es una tecnología en alza con más aplicaciones. Esta semana las empresas eléctricas en California supervisan con él los cables de tensión, policías hacen rutas de vigilancia y ayuntamientos quieren controlar en España la distancia social en las playas”. Un producto “complejo, fiable y consistente” servido por Alpha, una empresa de 22 empleados y que es propietaria “de toda la cadena de valor, desde la concepción de la idea pasando por el diseño, la ingeniería, el testeo, la prueba interactiva y la cadena de producción”. Agrega Juan Perrela su gran potencial topográfico en los Pirineos, su aplicabilidad para los grupos de rescate en montaña y sus opciones para los agricultores en los viñedos del Somontano o los frutales del Bajo Cinca, incluidos los vuelos de baja altura para aumentar o disminuir la temperatura para garantizar los cultivos frente a congelaciones o calentamientos. 

Perrela dirige el Proyecto Respondrone, 8 millones de euros en total (la principal partida es para Alpha), para desarrollar una plataforma que sirva a Guardia Civil, policías, bomberos y otros cuerpos para responder con más eficacia e información en situaciones de emergencias. Equipos de acción rápida gracias a la precisión en la disponibilidad de mapas o el transporte seguro de kits de primeros auxilios u otro material. Como socios, grandes compañías aeroespaciales de Israel, Alemania y Francia, institutos de investigación de Portugal, empresas coreanas… De los 20 participantes, la mitad son de desarrollo tecnológico y la otra mitad usuarios finales que han aportado “mucho ‘feedback’ sobre lo que necesitan, cómo operan y qué les resulta útil”.

La cooperación y la financiación europea les ha permitido sentarse en la mesa con grandes multinacionales. Como afirma Eric Freeman, “pretendemos hacer un ecosistema del mundo dron para uso profesional. Son empresas importantes que se dedican a actividades complementarias. Y Alpha está en el centro de todo este trabajo”. En 2022, en Córcega, una gran demostración será el punto y seguido de un universo de oportunidades en seguridad para la integridad de las personas y los espacios naturales”. Sello oscense y vocación internacional.